Seguimos en otoño. Los días cada vez son más cortos, ya han llegado las lluvias y la niebla y, las ganas de quedarse en casa cocinando aumentan. Tras varias entradas seguidas en El Sabor de lo Salado, que os animo a que visitéis también, ha llegado el momento dulce.

A Carlos le apetecía un bizcocho con chocolate. Eso que el tema dulce no es de sus favoritos. Así que para una vez que lo dice, me metí de lleno a hacer un clásico : el bizcocho de vainilla con pepitas de chocolate. Nada especial pero que, según lo sirvamos triunfaremos más o menos.

Creo que un mucho del triunfo en la cocina es la presentación. No debemos ignorar que la vista es un sentido que influye mucho, en la cocina también, aunque no debería ser así. Pero quien no ha pasado por una pastelería y se ha quedado embobado mirando el escaparate y según las propuestas allí mostradas nos hemos decidido a entrar o no?. Yo, la primera. La vista y el olfato me influyen en gran cantidad para lanzarme por depende qué cosas.

Como os decía, un bizcocho sencillo de pepitas (que ,en este caso, hasta no fueron muy obedientes y no se colocaron donde debían). Creo que debió de ser el “efecto selección”, que todas quisieron permanecer juntas el día que la roja recogía el premio Príncipe de Asturias.

Pero no me ha causado demasiado amargor el resultado porque, con un poco de aquí y otro poco de allá lo arreglamos y listo, ¿verdad?. Pues nos lanzamos a preparlo?. Allá vamos.

 

INGREDIENTES:

  • 200 ml nata líquida
  • 4 huevos
  • 190 gr azúcar
  • 1 sobre azúcar vainillado
  • 250 gr harina
  • 1 sobre de impulsor
  • 1 vaso de pepitas de chocolate, chips, etc.
  • chocolate para decorar

ELABORACIÓN:

  • En un recipiente vertemos la nata y vamos incorporando uno a uno los huevos,<

  • batiendo con unas barillas para que se integren bien

  • A continuación, añadimos el azúcar y procedemos a batir

  • Ahora, el azúcar vainillado (yo le puse un sobre entero, pero casi que le pondría medio más).

  • Unimos la harina con el impulsor

  • Tamizamos sobre la mezcla

  • y batimos

  • Por último añadimos las pepitas de chocolate (mejor enharinarlas antes para que no pase lo que a mi, que se vayan de marcha en grupo) y terminamos de unir con una espátula.

  • Vertemos en moldes (estos parafinados son estupendos, no hace falta que los engrasemos).

  • Horneamos en horno precalentado a 180 grados durante unos 35 minutos o hasta que al pinchar un palillo, éste nos salga limpio.

Como veis las cantidades dan para dos moldes tipo plum cake. Así que uno lo embolsé para regalar y el otro se degustó en casa (ya no queda nada).

Para decorar opté por hacer unas caritas con dulce de nubes y fundí en el microondas un poco de chocolate negro y con la ayuda de un biberón trazamos unas líneas.

Con la misma cara que las de estos cocineros emplatados me quedé yo al ver que el molde ya estaba vacío. Pero era de lo que se trataba y se trata siempre en la cocina: que se lo coman todo!!