Hace tiempo que vengo intentando encontrar la fórmula de las galletas que elaboran en el Convento de San Pelayo de mi ciudad. No para quitarles el negocio ni para dejar de ser clienta habitual, sino por saber si soy capaz de cumplir el reto.

Lo cierto es que ando yo estos días como para retos, que casi ni tiempo tengo para mirarme en el espejo y echarme la autobronca. Pero, como el tema dulce me puede, ya llevo dos intentos y creo que el tercero será ya el definitivo.

Las galletas que, normalmente, suelo hacer son, o bien las de almendra, cuya masa se corta con cortapastas, las blanco y negro que no necesitamos nada más que hacer bolitas, y las de mantequilla que sí van en manga pastelera, la de Wilton. A estas últimas se unen esta especie de “tuneado conventual”.

Muy fáciles y rápidas de hacer, en casa han tenido gran aceptación, sobretodo si van bañadas en chocolate.

INGREDIENTES:

  • 400 gr. mantequilla (yo he usado mantequilla de Campo Capela, hecha con leche cruda, una delicia que ojalá muchos pudiérais conseguir).
  • 200 gr. azúcar glacé
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 huevos atemperados
  • 125 ml. leche
  • 550 gr. harina floja
ELABORACIÓN:
  • Primero procedemos a poner la mantequilla en un bol y darle un golpe de microondas para que quede tipo pomada.
  • Agregamos el azúcar glacé y revolvemos para que se integren, con la ayuda de unas barillas.
  • A continuación, añadimos la sal y la esencia de vainilla y unimos.
  • Añadimos los huevos, uno a uno (hasta que no quede el primero bien integrado no incorporamos el segundo) y revolvemos bien.
  • Templamos ligeramente la leche y lo unimos a lo anterior.
  • Por último, tamizamos la harina y seguimos integrando todo con la ayuda de las barillas.
  • Preparamos la manga pastelera con una boquilla rizada y llenamos con la pasta.
  • En una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado, vamos depositando pequeñas porciones, un poco separadas unas de otras y horneamos unos 15 min. a 180 grados.
Podemos ponerles guindas, picadillo de almendra, azúcar de colores, etc. antes de hornearlas o bien bañarlas en chocolate una vez hayan enfríado o rellenar de crema de mantequilla y unirlas de dos en dos.

Espero que os gusten tanto como a mi.